El tornquistense Fernando Gherzi nos cuenta sobre el trabajo que realiza con el mini básquet femenino del Club Naposta

Continuamos en este segmento de carácter semanal que consta de un recorrido por los clubes afiliados a la ABB, en el que mostraremos el trabajo realizado en sus escuelas de Mini Básquet. Hoy Napostá Femenino.

MINI BÁSQUET FEMENINO EN NAPOSTÁ

Dar el paso adelante nunca es sencillo, sobre todo para las instituciones que en los últimos años no han contenido dentro del club proyectos de femenino. Por eso, cuando un club tradicional como Bahiense del Norte, o en este caso Napostá lo hace, el impacto es más profundo ya que su llegada, quiérase o no, es superior.

El club de la avenida Alem desde el 2021 tiene en Mini Básquet dos equipos de femenino. La inquietud de sus profes, sumado a la cantidad de chicas que había en la institución, lo hizo posible y ahora, el proyecto tiene que consolidarse para perdurar y consolidarse en el tiempo.

«Tenemos 12 chicas en Mini Básquet y 11 en Pre-Mini compitiendo ambos equipos. El año pasado cuando iniciamos el proyecto, teníamos cuatro mujeres y el número empezó a crecer hasta que llegó a 18 y para el mes de julio le propuse a los dirigentes que teníamos que conformar un equipo y tuve el apoyo inmediatamente», cuenta Fernando Gherzi, entrenador de las chicas.

Como todo comienzo, este siempre rompe los esquemas de los pasos tradicionales, ya que la mayoría de las jugadoras se incorporaron sin haber realizado el paso tradicional por la Escuelita, Pre-Mini y Mini Básquet, por lo tanto esto trastocó las formas, pero no los objetivos.

«La gran mayoría de las chicas tiene edad de Mini Básquet, pero tenemos también Pre-Minis y las hacemos entrenar con las más grandes para que lo puedan hacer tres veces por semana y mantengan los estímulos que ya venían trayendo», dice Fernando.

«No pasaron por el proceso tradicional de arrancar en Escuelita y luego pasar por Pre-Mini y llegar a Mini Básquet. Eso hace que tengamos que hacer un entrenamiento distinto para ir inculcando detalles técnicos que son asimilados en el nivel inicial».

«Por suerte, tenemos chicas que nos piden entrenar con los chicos para tener más estímulos técnicos y les damos la posibilidad de hacerlo, y nosotros, desde nuestro lugar de profes, les vamos cultivando esa idea de mejora continua que es clave para consolidar su vínculo con el deporte».

Particularmente los profes tienen que trabajar de manera distinta a la hora de tomar un grupo que no viene con los conceptos incorporados desde la Escuelita, esto no impide que el progreso se note rápidamente.

«Como hay una carencia normal, por no haber pasado por escuelita, lo que hacemos es bajar los contenidos técnicos y trabajarlos a diario, sin pensar en el nivel, queremos que las chicas incorporen la técnica de bandejas pasadas, fundamentos de dribble, tiro y demás con repetición y ejercicios diversos para que no se aburran», dice el experimentado entrenador.

«Creemos que ya en Mini Básquet lo lúdico está reducido. Los ejercicios que realizamos en su mayoría están vinculados con la técnica individual. En Pre Mini, pude que la cuestión del juego y el divertimento tengan más espacio, pero ya en Mini es al revés y tenemos que recuperar lo que no se pudo enseñar antes».

Chicas y chicos en los últimos tiempos han cambiado su forma de vincularse con la actividad física, la realidad es que la gran mayoría realizan actividad en instituciones y el tiempo de contacto con el deporte se ha limitado en los tiempos modernos, esto apareja grandes problemas que se detectan como cada vez más frecuentes.

«Las limitaciones que notamos en cuento a coordinación y motricidad en chicos y chicas es algo que ya empezábamos a detectar antes de la pandemia de COVID-19, pero que después del paso de la cuarentena y demás se intensificó», asegura Fernando.

«Las escuelas también son parte del problema. Hay una falla en las instituciones escolares a la hora de no hacer hincapié en estas cosas. Soy profe y se de primera mano que no se trabaja lo suficiente en estas cuestiones, por lo que nosotros tenemos que redoblar el esfuerzo para cubrir esta carencia que afecta directamente al básquet».

La única manera de suplir esta situación para los clubes pasa por los estímulos complementarios, claro está que esto acarrea el problema de la falta de lugar e infraestructura en una ciudad con 22 clubes e infinidad de categorías competitivas y formativas tanto en masculino como en femenino.

«Trabajar tres horas por semana no es suficiente, por lo que lo único que queda es hacerlo en tareas complementarias. Tenemos la idea con Pablo de dar rodaje a una prueba piloto que estamos realizando con trabajos adicionales antes de los entrenamientos, pero hay que hacerlo con casi todas las categorías porque la necesidad está ahí», comenta Gherzi.

«Estamos evaluando y diagramando como hacerlo, si con un día adicional o una hora previa al entrenamiento, por lo que tenemos que seguir elaborando el plan para que esto se pueda concretar el año que viene. Las carencias son evidentes en el acervo motor de los chicos y chicas, hayan o no pasado por escuelita y hecho el proceso hasta Mini Básquet».

El proyecto que inició en 2021 y que cumplió un año hace poco tiempo, sigue creciendo y la perspectiva de consolidarlo en el tiempo es algo que despierta el entusiasmo tanto de las chicas como de su entrenador, que quiere seguir acompañando la evolución de sus dirigidas.

«Quiero acompañarlas en el proceso del paso a U13 para que puedan hacerlo de la mejor manera y darle continuidad a esto que comenzó el año pasado. El ingreso a las formativas es un salto muy importante, con muchos cambios y mi idea es estar con ellas para que puedan hacerlo de la mejor manera», dice el entrenador.

«El objetivo para el 2023 es tener la tira de Pre Mini, Mini y U13 de femenino. Hay nueve chicas que comienzan en U13 y vamos a conformar el equipo, con las que se quieran sumar al proyecto y algunas de Mini Básquet que le podamos dar rodaje».

«Para mi sería una alegría gigante que dentro de unos años las pueda ver jugando en Primera, lo que quiere decir que hicimos bien nuestro trabajo. Lo más importante es seguir nutriendo el Mini Básquet con chicas, porque es el futuro de la continuidad de las formativas en los próximos años», finalizó Fernando.

Napostá ha dado el salto inicial a su proyecto de femenino y es un hecho importante para dar otro espacio a las chicas que quieran vincularse a la actividad en la zona de la Avenida Alem y alrededores.

Fuente: abbasquet.com

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