El hockey, entre la alegría de volver y la preocupación por lo que pasa dentro y fuera de la cancha

El hockey empieza a vivir la nueva normalidad. Fotos: Eemmanuel Briane y Pablo Presti-La Nueva.

Por Mikel Iñurrategui / minurrategui@lanueva.com
(Nota publicada en la edición impresa)   

Luego de más de cinco meses de inactividad, algunos clubes de la Asociación Bahiense de Hockey volvieron lentamente a los entrenamientos presenciales bajo estrictos protocolos sanitarios.

Si bien el deporte específicamente no fue habilitado por la Municipalidad, sí está permitido el entrenamiento al aire libre sin compartir elementos y respetando el distanciamiento, la higiene personal y, también, de todos los accesorios.

En este contexto de progresivo regreso, el presidente de la ABH, Diego Andrade, contó cómo es el presente de la entidad y del hockey local frente a la pandemia.

“Estamos tratando de volver a la normalidad de a poco, con las limitaciones que existen, apoyándonos en el permiso que se dio desde la Municipalidad para trabajar de grupos reducidos al aire libre. Están trabajando algunos equipos en sus canchas o predios, algunas chicas que juegan en Monte y son de Bahía en la cancha de la ABH y en los próximos días también ahí arrancaría Tiro”, explicó Diego.

“Con lo poco que está permitido hacer, con un protocolo que hemos hecho desde la Asociación está volviendo de a poco la actividad -agregó-. Más que nada en la parte física y algo de técnica individual, ya que las jugadoras no pueden compartir ningún elemento, ni si quiera la bocha”.

   -¿Cuántos clubes comenzaron?

-Te diría que el 60%. Nosotros tenemos un protocolo armado, que presentamos a todos los clubes, y le agregamos el que confeccionó la Federación Internacional de Hockey, que es mucho más amplio y abarcativo, ya que apunta a la vuelta a los entrenamientos y, también, al juego, cuando lo permita la situación sanitaria. En cuanto a los clubes que empezaron, algunos lo están haciendo solo con jugadoras mayores de edad y otros que fueron sumando jugadoras más chicas también.

    -Imagino que la vuelta era necesaria para todos, más allá de la situación delicada.

-Sí. Si bien apunta a las problemáticas de los clubes, a los empleados, a que las chicas puedan practicar. Y más allá de que hay muchos clubes que sufrieron por la pandemia, también nos preocupa pensar que cuando todo esto pase, la problemática pasará por la cantidad de chicas o chicos que vayan a dejar. Ojalá sea la menos cantidad posible, pero entendemos que hay muchos jugadores y jugadoras que no van a volver. Es algo que le va a pasar a todas las disciplinas.

Diego Andrade, presidente de la ABH.

   -¿La sensación es encontrada, entre la alegría de volver y la incertidumbre de la situación y de lo que pueda pasar?

-La verdad que sí. Ojalá que podamos salir de esto lo antes posible; obviamente que hasta que no haya una solución definitiva, llámese vacuna o algo por estilo, esto va a estar complicado. También, en los últimos días se complicó la situación en la ciudad; ojalá que esto no nos obligue a volver para atrás y la gente no se relaje. Ojalá que cuando todo esto termine y podamos volver, el impacto negativo sea lo menos posible.

Problemas y dudas

Una vez decretado en marzo el aislamiento social, preventivo y obligatorio, los clubes y la ABH se adaptaron a la coyuntura actual apoyándose en herramientas virtuales.

No obstante, este parate necesario y entendible generó distintos inconvenientes.

“No tuvimos ingresos económicos en todo 2020 bajo ningún concepto. Nosotros empezamos a cobrar aranceles generalmente en marzo y este año atentos a que la situación venía complicada, lo pasamos para abril y eso hizo que no tuviéramos ingresos. Pudimos tirar hasta mediados de año con lo de 2019 y después hubo que pedir un poco de ayuda a los clubes para, al menos, tener la Asociación abierta y mantener la gente que trabaja con nosotros. Es una situación complicada, igual que la que están viviendo los clubes. Tratamos de gastar lo menos posible, para que cuando vuelva la actividad tener todo medianamente en orden”, contó el Pampa, quien atraviesa su segundo año al frente de la Asociación.

Otro problema que afronta la ABH e influye en el regreso de la actividad es que nuclea equipos de otras localidades, como Punta Alta, Monte Hermoso, Dorrego y Tornquist, que obviamente atraviesan distintos momentos de la pandemia.

“Nosotros tenemos esa complejidad. Esto nos complica, sobre todo, pensando en el día en el que volvamos; va a ser muy despareja la preparación. Eso también habrá que tenerlo en cuenta, porque habrá nenas que pasen todo un año sin jugar. Va a ser complicada la vuelta, vamos a tener que tener la cabeza fresca, con ideas y pensar que el día que volvamos, muchas cosas serán diferentes”, reconoció.

Un alivio y lo que viene

Los primeros días de junio la Confederación Argentina de Hockey decidió postergar para el próximo año todos los torneos a nivel regional y nacional a nivel clubes y selecciones.

“Para nosotros significó un alivio. Tuvimos reuniones en mayo y nuestra postura era clara: sabíamos que esto iba para largo, que los clubes iban a estar complicados y no queríamos poner una carga más. La postura de la Asociación Bahiense fue pasar todos los torneos para el próximo año, independientemente si algún equipo quería jugarlo. Pensando en el bien común de todos los clubes, era inviable jugar. La votación a nivel nacional fue contundente. Nos parecía lo más coherente que se suspendieran todos los torneos, evitar pensar en viajes, gastos, logística… ni si quiera hay micros de turismo ni de larga distancia viajando. Era una locura pensar en jugar un torneo, aunque fuera cerca.

   —¿Crees que es imposible que haya competencia este año?

—Yo quisiera pensar que no, pero la realidad es que va a ser difícil. Los deportes grupales y donde intervengan menores de edad entiendo que va a ser complicado. Ojalá me equivoque, pero me parece que va a ser muy difícil que haya actividad oficial en lo que queda del 2020. Si nos queda algún hueco, jugaremos de la forma que sea, siempre y cuando las condiciones sanitarias estén dadas.

   —¿Pensando a futuro, lo que más inquieta, más allá de la pandemia, es esto que decías, que haya chicas y chicos que no vuelvan a jugar?

—La verdad que sí. Tendremos que trabajar mucho los dirigentes, desde la Asociación y de los clubes, tratando de motivar a las chicas y a los chicos para que, cuando se pueda, vuelvan a las actividades. Habrá que seducirlos de alguna forma, tener inventiva para que quieran volver, creo que es algo que va a pasar en más de un deporte. Es un año perdido en la historia de la humanidad, a muchos niveles, va a costar volver de esto. Ni el más negativo hubiera imaginado algo de esto, va a estar en la cabeza de los dirigentes y cada uno desde su lugar el poder corregir esto, buscar alternativas para que vuelvan a la actividad.

El hockey empezó, lentamente, a vivir la nueva normalidad. Habrá que seguir trabajando, aprendiendo y cuidándose.

Lo que pasa en Las Tres Villas, otro problema a resolver

“Estamos preocupados, porque se juntan a jugar al fútbol, a andar en bici en la cancha…”, explicó Andrade, en referencia a lo que sucede en lo que significó una obra muy relevante para el hockey de la ciudad.

El 20 de junio del año pasado se inauguró en el Complejo de Las Tres Villas la cancha de la Asociación Bahiense de Hockey, luego de muchos años de esfuerzo y trabajo entre la ABH y el municipio.

No obstante, en estos días tan particulares es un gran dolor de cabeza.

“La preocupación más grande que tenemos nosotros es la cancha, más allá de este parate, de la pandemia y todo lo que eso conlleva a la realidad de los clubes y la Asociación”, reconoció Andrade.

“Lo que pasó, como en otros espacios comunes de la ciudad, que se inundó de gente jugando al fútbol, andando en bicicleta, haciendo picnics adentro de la cancha. La verdad que es una preocupación muy grande. Hemos puesto carteles, hablamos con la Municipalidad, con la policía de Villa Mitre, pero tenemos la cancha llena de gente todo el día”, agregó el presidente.

Esto se repite cada vez con más frecuencia.

“En horarios que no hay actividades de hockey está lleno de gente. Estamos trabajando, buscando algún recurso externo, para poder alambrar y cerrar la cancha. La verdad es que, de lo contrario, van a terminar rompiendo lo que se consiguió con tantos años de esfuerzo, con comisiones que estuvieron antes que nosotros. Hoy por hoy es una gran preocupación, porque se trabajó mucho para conseguir eso y no queremos que se estropee. Trataremos de conseguir el alambre perimetral, poder cerrar el predio y salvaguardar la cancha”, cerró, preocupado, Diego.

Fuente: La Nueva.

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