El piloto de Tornquist, Rodrigo Olivera, realizó un balance de su participación en la última temporada de midget, marcada por numerosos inconvenientes mecánicos que condicionaron su rendimiento.
A lo largo del campeonato, el equipo sufrió reiteradas roturas en distintos elementos de la transmisión, como reductora, palieres, cardán y núcleo, lo que impidió poder girar con normalidad y completar de manera competitiva las 18 fechas disputadas.
Si bien destacó que el funcionamiento del auto mejoró a partir de la novena fecha, los problemas mecánicos continuaron y no le permitieron redondear ninguna competencia.
De cara al futuro, Olivera indicó que aún no definieron si continuarán en actividad, ya que el contexto es complejo y, en caso de seguir, será necesario realizar una inversión importante para contar con elementos de mayor calidad y un presupuesto acorde.
Más allá de los resultados, valoró el trabajo del equipo, resaltando el compromiso de quienes lo acompañaron en cada jornada, logrando resolver en boxes muchas de las roturas. “Se formó un grupo muy lindo, estamos en nuestra mejor etapa, y es una lástima que no se haya reflejado en la pista”, expresó.
Finalmente, agradeció a sus auspiciantes —Rulo Coffe & Beer, Monky Sports, Gomería La Estrella, Metalúrgica Lucho, Zacconi Hogar, LB Chapa y Pintura, Brau Transporte de Hacienda, Baroli Amoblamientos, Minimercado Charly, El Mundo Ferretería, Uno Más Uno Indumentaria, Jr Paint Car, Cypress y Celuhouse, además de quienes colaboraron mediante rifas, eventos y especialmente a su familia.
















